Quiero hablar de lo exigentes que somos como hijas/os hacia nuestras madres.

He le铆do en redes sociales una frase que dice: 鈥渄e los padres se aprende m谩s c贸mo no ser que c贸mo ser鈥, y si analizamos el trasfondo, es cruel, pero muchas veces es real, eso depende de las ra铆ces y de las herramientas de nuestros padres, esas heredadas y las que en el camino se fueron encontrando porque sintieron la necesidad de hacer algo m谩s por sus hijas/os.

Mi abuela ejerce el rol de madre y padre, y mi madre, que no deja de serlo por haber tomado la dif铆cil decisi贸n de ausentarse durante mi infancia para darme alimentaci贸n, educaci贸n, entretenimiento y ropa, es para m铆 como una hermana mayor.

Llegu茅 a juzgarla, en muchas ocasiones pensaba en esa huella de abandono que se pudo haber evitado, perd铆 la cuenta de la cantidad de veces en las que llegaba a la conclusi贸n de que si no se hubiera ido, todo ser铆a 鈥渄iferente鈥.

Afortunadamente, gracias a la educaci贸n que mi madre me dio, con el tiempo, con los a帽os, entend铆 algo: la maternidad no es perfecta, y ella lo 煤nico que hizo fue tomar una decisi贸n de vida, porque no solo era yo, en aquel entonces 茅ramos tres hermanas, hijas de una mujer de 20 a帽os que tuvo que ser consecuente con sus actos y fue valiente.

Mi mam谩 se abri贸 camino en otro pa铆s, y聽 gracias a lo que ella hizo por m铆, hoy no cuestiono su decisi贸n, solo la admiro y la respeto.

“Esta pandemia ha provocado (no en todos los casos, pero s铆 en muchos) que nos sintamos m谩s inseguras acerca de aspectos de nuestra forma de criar que de por s铆 nos provocaban inseguridad. Muchas de nosotras gritamos mucho m谩s de lo que les gustar铆a a nuestros hijos, incluso en las mejores circunstancias”

– Jennifer Senior, columnista de opini贸n del New York Times

 

驴Pero a qu茅 voy con todo esto?

Hoy, mi mam谩 tiene cuatro hijas, la m谩s peque帽a tiene 11 a帽os y durante la pandemia, mi madre tuvo que aprender a contrarreloj; c贸mo era encender un computador, c贸mo conectarse desde una aplicaci贸n para que mi hermana pudiera asistir a sus clases virtuales, tuvo que adaptarse a las nuevas reuniones de padres de familia por diferentes plataformas, tambi茅n aprendi贸 a interactuar por medio de correos electr贸nicos, aprendi贸 a tomar fotos de 鈥渂uena calidad鈥 para que sirvieran como evidencia de algunos deberes del colegio, etc.

Podr铆a seguir mencionando todo lo que mi mam谩 aprendi贸 durante los primeros meses del a帽o pasado (teniendo en cuenta que aun sigue aprendiendo) porque a pesar de las circunstancias, la educaci贸n de mi hermana no se pod铆a interrumpir.聽

驴Han notado hoy, en plena era tecnol贸gica, todo lo que hacen las madres para ir 鈥渁 nuestro ritmo鈥 y poder conectar con nosotras/os?

Yo s铆, pero quiero que sepan que no es suficiente para ellas, s茅 que como mi mam谩 hay much铆simas mujeres m谩s pasando por la misma situaci贸n, y quiero recordarles algo, mientras todo esto suced铆a y mientras se adaptaban y aprend铆an, la vida segu铆a, en cuarentena pero segu铆a.

Adem谩s de ejercer ese acompa帽amiento en la educaci贸n de sus hijas/os, siguen sintiendo el deber de mantener en sus casas, todo al orden del d铆a: el almuerzo servido, la ropa limpia, etc. Si adem谩s tienen un trabajo (presencial o virtual), la optimizaci贸n del tiempo ya no es una herramienta m谩s, sino una necesidad, porque como si fuera poco, a todos estos cambios y tareas hay que a帽adirle uno m谩s: la reacci贸n emocional de sus hijas/os y de ellas mismas frente a la pandemia.

Para aquellas mujeres que comparten un hogar con su pareja, recordarles que las tareas del hogar y la crianza de sus hijas/os son un deber compartido, que no tienen por qu茅 exigirse tanto, y aun as铆 culparse constantemente por no hacerlo perfecto.聽

Es evidente que con la llegada de la pandemia, se hicieron visibles muchos de los dilemas morales y problemas de nuestras madres.

驴Recuerdan la frase que dice: 鈥Puedes con todo pero no con todo a la vez鈥?聽

Hoy quiero dedicarle esa frase a todas las madres que durante la pandemia han sentido que no pueden con todo, que creen que le han fallado a sus hijas/os por levantarse algunos d铆as sin ganas de nada y cuestionando todo. A esas madres que de pronto un d铆a explotaron en llanto y colapsaron.聽

鈥淓l confinamiento aviva la tensi贸n y el estr茅s generados por preocupaciones relacionadas con la seguridad, la salud y el dinero. Asimismo, refuerza el aislamiento de las mujeres que tienen compa帽eros violentos, separ谩ndolas de las personas y los recursos que pueden ayudarlas鈥

聽-Phumzile Mlambongcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres

聽驴Por qu茅 las madres est谩n m谩s preocupadas por sus hijas/os que por ellas mismas?

Durante los primeros a帽os de vida las situaciones que cambian de manera radical nuestro diario vivir pueden ser mucho m谩s traum谩ticas y dif铆ciles de afrontar y la etapa de la adolescencia聽 es una de las m谩s afectadas en cuanto a inconvenientes con nuestra salud mental. Esta alerta es real y tiene mucho sentido que como madres perciban esa incertidumbre y esa demanda de atenci贸n que les generamos cuando estamos pasando por momentos dif铆ciles.

鈥淪eg煤n Unicef, en una encuesta realizada a 8.000 menores de Am茅rica Latina y El Caribe, m谩s de un cuarto aseguraron haber sufrido de ansiedad y un 15 % depresi贸n. Adem谩s la pandemia ha disminuido la atenci贸n de la salud mental en un 93 % de los pa铆ses, a pesar de que la demanda de apoyo ha aumentado鈥

-Fragmento extra铆do de Telsalud

En Saluta estamos comprometidos con el bienestar y la integridad de todos, por eso, debido a las circunstancias vemos la necesidad de crear un espacio digno y profesional para que las madres que est谩n necesitando ayuda, incluso aquellas que solo buscan poder compartir su experiencia con m谩s mujeres, puedan hacerlo con seguridad y libertad.聽

Estamos creando ese espacio que tanto necesitas. Para m谩s informaci贸n te invitamos a visitar nuestra p谩gina oficial saluta.org

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