En 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, desde entonces cada 10 de diciembre se conmemora este hecho a nivel internacional. 

¿Has leído o escuchado antes las siguientes frases? 

“Todas las personas somos iguales sea cual sea nuestro origen, etnia, color, sexo, idioma, religión, opinión política o cualquier otra condición” 

“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia; la salud y el bienestar, en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios…”

“Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”

Son solo algunos de los fragmentos que podemos encontrar en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la cual está disponible en más de 500 lenguas, también existe una versión simplificada, ilustrada y en lenguaje de signos. 

¿A qué se debe todo lo anterior? 

Durante este año 2020, a causa de la pandemia ocasionada por el covid-19 en varios países quedó en evidencia que el derecho a la salud es un privilegio para muchos de sus habitantes. La desigualdad, el desempleo y las condiciones precarias han sido la tortura de numerosas familias durante muchos años; y esto no es una novedad pero este año se le dio visibilidad a un problema que nos concierne a todos. 

El acceso a la tecnología sigue estando muy sectorizado. No solo a nivel comercial surgió la necesidad de reinventarse, de innovar e implementar herramientas modernas de comunicación; al sistema sanitario también y con más razón, ya que el deber de brindar cobertura a más personas no da espera. 

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Uno de los cambios más relevantes en pro a la contingencia actual, fue el hecho de implementar la virtualidad en nuestra vida cotidiana. Estudiar, trabajar y recibir atención médica desde casa fue la principal solución para evitar miles de contagios, y lo que para muchos puede significar una ventaja, para otros puede ser exclusión.

Es por esto, que la digitalización y virtualidad deben convertirse en nuestros mejores aliados, como instituciones prestadoras de servicios de salud debemos intentar llegar cada vez a más personas, que como nosotros tienen todo el derecho a acceder a una atención de calidad.

Debemos tener presente que salud no es solo ausencia de enfermedad. Estar saludable es tener bienestar, un equilibrio que nos permita funcionar de manera plena y consciente tanto mental como físicamente.

Es por esto que las teleconsultas fueron creadas con el objetivo de ayudar a más pacientes que durante la cuarentena no se podían permitir faltar a sus controles médicos. De allí surgieron las ventajas de la atención virtual, como lo es poder dar cobertura a las personas que viven en zonas con ausencia de asistencia médica. 

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Sabemos que también hay un gran reto, y es el acceso a las herramientas tecnológicas de información y comunicación, ya que estos son los canales por los cuales se puede hacer efectivo el derecho a la salud en estos tiempos de pandemia. 

La gran apuesta es adaptarnos al cambio y a la época actual, donde haciendo uso óptimo de las herramientas tecnológicas podemos lograr una mayor cobertura y atención a miles de pacientes. Que no solo no dan espera, sino incluso, a algunos de los cuales sus enfermedades tuvieron origen a raíz de la cuarentena.

Y es que el cambio de hábitos; los protocolos de bioseguridad; el posible desempleo; la utilización de los espacios de ocio para actividades de estudio o laborales; entre otras; han ocasionado secuelas en nuestra salud mental.

Por eso en Saluta nos parece importante abarcar la mayor población posible, no solo estamos presentes en Chile, también abordamos México y Colombia, países con alta necesidad de cobertura sanitaria. 

Durante el presente año hemos atendido a más de mil pacientes, y hemos realizado varias jornadas de telemedicina; intentando llegar a lugares lejanos para incentivar la credibilidad hacia la teleconsulta, y poder generar confianza y adaptación a los nuevos métodos de atención médica. 

Conoce más del trabajo de nuestra organización ingresando a www.saluta.org

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